MÚSICA LLANERA

NOLBERTO ENCINOSA - YAGUAZO (Éxitos Llaneros)


Discografía de Nolberto Encinosa - El Yaguazo



Música Llanera - 2020

En 2020, época de pandemia por Coronavirus COVID-19, llegan los temas "Ojos vendados", para recordarnos que debemos aprender a vivir la vida, de la mano de nuestro creador y "Pasando penas".


Música Llanera - 2018

Mi Joropo es para todos Vol. 8 - 2018

De esta producción del 2018, sobresale la canción "No me bese con engaños" por excelente letra, como todas las escritas por Luis Guanay Jaspe, Triniteño Casanareño, por sus arreglos musicales y particularmente, por el gesto que hace El Yaguazo con la boca, al mostrarle a su amigo, que su compañera está con otra persona en la misma taberna, en el video realizado para esta canción.



Música Llanera - 2016

El Limpiaconuco - 2016

Álbum musical llanero con muchos éxitos, entre ellos "No quiero más su cariño", "El Limpiacunuco", "Trabajo de llano","Muchachita de alma buena" y "Mi plegaria".

Música Llanera - 2014

Mi Agradecimiento - 2014

En el Volumen N° 6, El Yaguazo nos deleita con los éxitos "Por aquí pasé una vez", del compositor Luis Guanay, más "El buena vida", "Mi agradecimiento", "Se llevaron mi muchacha", de la autoría del propio Nolberto Encinosa de Dios, y otros temas de Roney Guanay, Gelman Medina, Carlos Garrido, Jesús Pérez y Antonio, El Guate, Malagón.

Música Llanera - 2012

El Propio Pauteño - 2012

En este trabajo musical se destacan "Cachilapero", "Los tallonazos del tiempo" y "El propio pauteño".

Música Llanera - 2011

Lluvias en Verano - 2011

Entre todos los éxitos musicales de esta grabación encontramos "Lluvias de verano" y "Cabañuelas".


Por aquí pasé una vez (5 min 31 seg)


Del álbum "Mi Agradecimiento" - 2014
Autor: Luis Guanay Jaspe
Arpa: Alfonso Bernal
Cuatro: Osbaldo Escalona
Bajo: Adélmar Paz
Maracas: Lupe Barragán
Bandola: Tirso Aldana


Por aquí pasé una vez,
por aquí pasé una vez,
primo, voliando peinilla,
entucado y sin camisa,
para que el sol mañanero
me abrasara las costillas;
combatiendo si descanso,
cutupén y cansaviejo
con una cacha amarilla,
dormidera y rabo'e vaca,
y encima de los paraderos
los gramales y escobillas.


Por aquí pasé una vez,
por aquí pasé una vez,
con el barro a la rodilla,
con unos huevos de baba
pa que mi vieja querida
nos hiciera una tortilla;
renqueando de una patada,
porque me le dormí al burro,
poniéndole la angarilla;
con fiebres y escalofríos
porque también me cargaba
llevado una culebrilla.


Por aquí pasé una vez,
por aquí pasé una vez,
metido en la pesadilla,
de ganarme unos jornales,
para comprarme un caballo,
mi buen sombrero y mi silla,
con la esperanza vivita,
de hacerme dueño, algún día,
al menos de una novilla,
que teniendo la primera,
desde que no se nos muera,
ahí plantamos la semilla.


Por aquí pasé una vez,
con un sartal de nicuros,
de caribes y barbillas,
debajo de un palo de agua,
de esos que tumban los monos
y hasta los marranos chillan;
ronchudo por los piquetes,
que me dieron los zancudos
en los brazos y las mejillas,
después de haberme comido
una ensalada de auyama
y de yuca, unas estillas.

Por aquí pasé una vez,
sombreando palos del monte
y trancas de macanilla,
en los tiempos en que se hacían,
los chiramos de bejuco
y corrales en guafilla,
y los hijos le pedían
la bendición a sus padres
inclinados en las rodillas
y en este llano bonito,
no se veían callejuelas,
ni esas trochas con gravilla.


Por aquí pasé una vez,
luchando una parigüela
cuando no había carretillas,
consiente que la pobreza
al que vive en la pereza,
facilito lo acribilla;
por eso es que soy un criollo,
que todo el tiempo me ven
más fresco que una patilla,
y el día que yo menos tengo,
le zampo el hacha a un marrano
y hay chicharrón y morcilla.


Por aquí pasé una vez,
pa'l pueblo a vender unos quesos,
y unos limones castilla,
pa comprarme unas espermas,
una manila, un jarabe,
tabaco y unas pastillas,
preocupado porque a mi hermano
le había pegado una tos
que casito lo esgalilla,
y no le valía la tuna,
ni miel de abeja mansita,
ni sauco con manzanilla.


Por aquí pasé una vez,
con los dos ojos morados
y vencidas las ternillas,
ya que el guapo de la vereda
pensó lucirse conmigo,
y se lambió fue su trilla,
pero ahí mismo, al momentico,
me cayeron, entre tres
y me dieron en gavilla,
claro que me defendieron
de esos carajos cobardes
don Adriano y Regolilla.


Por aquí pasé una vez,
con tres cuadernos terciados,
un lápiz y una cartilla,
y una vaca en el camino,
me revolcó contra un tronco,
y me reventó una espinilla,
y no me llevó en los cachos
porque, al tiempo, la correa
se reventó por la hebilla.


Y estos son de los recuerdos
que, aunque los años se pasen,
son sagrados en mi planilla.

VOCABULARIO DE LA CANCIÓN

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Queso y Melao - Trinidad (Casanare)



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